fbpx

Biden abre las fronteras con México, pero mantiene el veto a los peticionarios de asilo

Tras casi 19 meses cerrada, la reapertura de las 22 aduanas repartidas por la frontera de 3.169 kilómetros entre Estados Unidos y México volvía este lunes 8 de noviembre a su ritmo frenético. Desde las ocho de la tarde del día anterior los automóviles mexicanos hacían largas filas atenuadas porque los extranjeros que no sean ciudadanos o residentes estadounidenses deberán ingresar con un certificado de vacunación contra la Covid-19 unido a una prueba PCR o de antígenos negativa. Por ahora, con la inoculación de una sola dosis se permite el acceso, no obstante, a partir de enero del 2022 se deberá estar inmunizado totalmente para el ingreso a la superpotencia.

Y es que todo ciudadano que realice viajes no esenciales, por turismo o para reunirse con amigos o familiares, deberá indicar el motivo de su viaje por tierra o por ferri, pedía Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Interior. Para facilitar el acceso se han instalado puestos gratuitos de pruebas contra el virus, como por ejemplo en la garita de San Ysidro, la frontera terrestre más cruzada del mundo por la que transitan 17 millones de vehículos y 50 millones de personas.

Una medida que no afecta a los más desvalidos debido a que la Administración Biden seguirá incumpliendo sus alentadoras promesas en campaña para los migrantes que buscaban asilo en EE.UU. Esto es consecuencia de la sentencia dictaminada por la Corte Suprema que el pasado 24 de agosto restableció la política de ‘Permanecer en México’ de la era Trump, que afectó a 70.000 migrantes de los Protocolos de Protección (MPP), situándolos en un limbo regulatorio en el país mesoamericano. Human Rights First denunció el secuestro de 6.000 migrantes desde que Biden tomó el poder así como la existencia de 1.500 afectados por violaciones, torturas o trata de personas a partir de enero de 2019. Muchos huyen de la violencia, la persecución y los desastres climáticos acompañados de menores.

La reapertura también descarta a los 32 millones de mexicanos inoculados con Sinovac y Cansino y a 19,1 millones de la Sputnik V, ya que estas vacunas no han recibido la aprobación de la FDA americana. Se verán afectados 50 países con menos del 10 % de la población vacunada que necesitarán un permiso especial expedido por Washington y sólo podrán cruzar la frontera por negocios o turismo. A ciertos no vacunados se les permitirá el ingreso por una evacuación médica urgente debido a una medida humanitaria o de emergencia. Esas excepciones serán aplicadas «de una manera extremadamente estricta» y necesitarán la aprobación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. También podría haber una excepción médica, respaldada con documentación de un doctor.

La reapertura de los pasos fronterizos es una iniciativa esperada para millones de mexicanos y estadounidenses y obedece a un motivo económico ante la inminencia del Black Friday y ‘El Buen Fin’, temporada de rebajas en México que comienza hoy. Las habituales esperas de dos horas de media reactivarán la economía que tuvo unas perdidas estimadas en 55.300 millones de dólares. Si hubieran seguido las restricciones, en un mes se podrían desvanecer 2.500 millones de dólares con el consiguiente cierre definitivo de empresas que afecta sobremanera al lado estadounidense. Así, en El Paso, que comparte frontera con Ciudad Juárez, los mexicanos dejan 1.4000 millones y en ciudades como Laredo, McAllen y Brownsville entre el 8% y el 14% de su actividad económica depende del turismo mexicano. La conexión es máxima como demuestra que antes de su viaje a Nueva York para hablar sobre seguridad en la sede de la ONU, López Obrador se jactara que las remeses –ganancias que los emigrantes envían a su país de origen– desde Estados Unidos alcanzarán el récord de 50.000 millones este año, más que el turismo o el sector industrial.

Leave a Reply

%d bloggers like this: