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Los pescadores franceses amenazan el tráfico marítimo con el Reino Unido

Francia vuelve a elevar el tono de sus protestas contra el Reino Unido, en sus costas y fronteras marítimas, en el terreno bilateral y multilateral europeo, renunciando a ser la policía de la política de inmigración británica.

En el frente costero, marítimo, los pescadores franceses comenzaron a primera hora de la mañana del viernes su jornada de protestas contra el gobierno inglés. A partir de las 8 de la mañana, los pescadores comenzaron a impedir o bloquear la entrada al puerto de Saint-Malo de los barcos que llegaban de Jersey, en el Reino Unido. La protesta pudiera prolongarse durante todo el día, complicando o anulando, total o parcialmente, el tráfico de personas y mercancías.

A partir de las 10:35, un movimiento de protesta comenzó a extenderse en los puertos de Oustreham y Calais. Se trata de acciones aisladas pero simultáneas, en orden no siempre disperso.

Más amenazante pudiera ser el bloque de las entradas y alrededores del Eurotunel, que une Francia y el Reino Unido, entre Calais y Folkestone en 35 minutos. Por ese túnel transita el 25% de los transportes por carretera entre el Reino Unido y Europa. Los pescadores franceses amenazan con cerrarlo entre las 2 y las 4 de la tarde.

Desde París, el gobierno de Emmanuel Macron deja hacer a los pescadores, intentando evitar desastres que pudieran complicar los problemas de fondo, que pueden resumirse de manera clara y brutal: Francia estima que el Reino Unido está violando sistemáticamente los acuerdos / tratados bilaterales del Touquet (2004) y Sandhurst (2018), incumpliendo los acuerdos bilaterales ligados al Brexit (2020).

Desde la óptica francesa, Londres interpreta los tratados del Touquet y Sandhurs esperando que París trabaje como «policía de fronteras» de la política de inmigración inglesa: controlando, deteniendo y expulsando a los emigrantes que desean entrar en el Reino Unido, donde creen que podrán trabajar sin papeles.

Al mismo tiempo, el problema pesquero, estrictamente bilateral, es una consecuencia práctica, desde la óptica francesa, del incumplimiento británico de los acuerdos bilaterales ligados al Brexit, negando licencias a los pescadores franceses, en unas aguas territoriales tan próximas como conflictivas, en el canal de la Mancha.

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